Durante el mes de marzo y con la colaboración de Proyecto RUBARE, hemos trabajado los ODS.
Cinco coles de Burgos, entre ellos, el nuestro hemos participado realizando unas piezas de puzle que han formado parte de una escultura situada en el Paseo Sierra de Atapuerca, frente al MEH.
Las piezas de puzle han sido decoradas por los alumnos en relación a los objetivos que nos ha tocado trabajar.
Además, los alumnos han creado ilustraciones para un cuento relacionado con esta temática, llamado "Rubi, aventura en La Tierra" y que formará parte de un libro que saldrá a la venta en finales de abril con fines benéficos.
Compartirmos con vosotros algunas de las fotos de la actividad. Esperamos que os guste.
¡No perdáis de vista el Cuaderno de BItácora, pues habrá más noticias interesantes!
La seguridad alimentaria en los centros educativos es una prioridad absoluta. Y dentro de este ámbito, la prevención de incendios en las cocinas escolares cobra especial relevancia. ¿Te has preguntado alguna vez cómo se protegen estos espacios tan concurridos y con un alto riesgo de fuego? La respuesta está en la extinción automática cocina, una tecnología que está revolucionando la seguridad en las cocinas de los institutos españoles.
La extinción automática de incendios en cocinas escolares se basa en la instalación de sistemas que detectan y combaten de manera autónoma cualquier conato de fuego. Estos sistemas, generalmente, comprenden:
Detectores de incendios: Sensores altamente sensibles que detectan rápidamente humo, calor o llamas.
Sistemas de extinción: Estos pueden variar, desde sistemas de agua nebulizada o de espuma hasta sistemas más sofisticados con agentes químicos.
¿Cómo actúa un sistema de extinción automática?
Detección: Los detectores perciben el inicio del incendio.
Activación: Se activa automáticamente el sistema de extinción.
Supresión: El agente extintor se libera rápidamente, sofocando las llamas en sus inicios.
Las cocinas escolares presentan un alto riesgo de incendio debido a:
Uso constante de fuego: Las cocinas funcionan diariamente, exponiéndose constantemente al riesgo de incendios.
Manipulación de grasas y aceites: La cocción con estos elementos puede generar fácilmente fuegos incontrolables.
Concurrencia de personas: La presencia de personal y estudiantes aumenta la posibilidad de accidentes.
Un sistema de extinción automática en cocinas ofrece múltiples ventajas:
Respuesta rápida: Actúa de forma inmediata, minimizando los daños materiales y personales.
Reducción de riesgos: Disminuye significativamente la probabilidad de que un pequeño incendio se convierta en una emergencia mayor.
Mayor seguridad: Proporciona una mayor tranquilidad al personal y a los estudiantes.
Protección de equipos: Salvaguardia costosos equipos de cocina.
La legislación española establece requisitos específicos para la seguridad contra incendios en los centros educativos. En el caso de las cocinas, se exige la instalación de sistemas de protección adecuados, que pueden incluir la extinción automática.
Es importante destacar que la elección del sistema de extinción más adecuado dependerá de diversos factores, como el tamaño de la cocina, el tipo de equipos utilizados y las actividades que se desarrollan en el espacio.
Sistemas de agua nebulizada: Utilizan pequeñas gotas de agua que enfrían rápidamente el fuego.
Sistemas de espuma: Generan una capa de espuma que aisla el fuego del oxígeno.
Sistemas de agentes químicos: Emplean gases inertes que sofocan el fuego al desplazar el oxígeno.
Para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de extinción cocinas, es crucial realizar un mantenimiento preventivo periódico. Este mantenimiento incluye:
Revisiones periódicas: Inspecciones visuales y pruebas funcionales de los sistemas.
Limpieza de equipos: Mantener los sistemas libres de polvo y otros residuos.
Recarga de agentes extintores: Asegurar que los sistemas cuentan con la cantidad adecuada de agente extintor.
La tecnología de extinción automática está en constante evolución. Se están desarrollando sistemas cada vez más inteligentes y eficientes, capaces de adaptarse a diferentes situaciones y ofrecer una protección más personalizada.
Por ejemplo, algunos sistemas incorporan inteligencia artificial para analizar el riesgo de incendio en tiempo real y ajustar su respuesta en consecuencia.
La seguridad en las cocinas escolares es una responsabilidad compartida. La implementación de sistemas de extinción automática representa un avance significativo en la prevención de incendios y contribuye a crear un entorno más seguro para todos.
Es fundamental que los centros educativos prioricen la inversión en estas tecnologías y que se cumplan estrictamente las normativas de seguridad. Solo así podremos garantizar que nuestros hijos e hijas disfruten de un entorno escolar seguro y libre de riesgos.
¿Alguna vez has visto esas cajas rojas estratégicamente ubicadas en los pasillos de tu instituto? ¡Hablamos de las BIE! Sí, esas siglas que quizás te suenen a chino, pero que en realidad esconden un importante aliado en caso de incendio: las Bocas de Incendio Equipadas.
A simple vista, todas parecen iguales, pero la realidad es que existen diferentes tipos de BIE, cada una con características específicas y diseñada para enfrentar distintas situaciones. Hoy te desvelamos sus secretos para que, en caso de emergencia, sepas cómo actuar y qué esperar de estos valientes guardianes de tu seguridad.
La BIE 25 mm es como el velocista de la familia. ¿Por qué? Porque su manguera de 25 milímetros de diámetro es más manejable y permite una mayor agilidad en espacios reducidos. Ideal para combatir pequeños focos de incendio, como un papel ardiendo o un electrodoméstico en llamas, esta BIE es la primera línea de defensa en muchos escenarios.
Sin embargo, no te dejes engañar por su tamaño. Aunque parezca menos potente, la BIE 25 mm cuenta con un caudal de agua suficiente para sofocar la mayoría de incendios iniciales. Además, su facilidad de uso la convierte en una opción popular en entornos como aulas, laboratorios y bibliotecas, donde la maniobrabilidad es clave.
Recuerda que, ante un incendio, lo más importante es actuar con rapidez y calma. Si te encuentras frente a una BIE 25 mm, asegúrate de conocer su ubicación y cómo utilizarla correctamente. La mayoría de los institutos cuentan con planes de evacuación y formación básica en el uso de estos equipos. ¡Aprovecha estas oportunidades para aprender y estar preparado!
Cuando el fuego se descontrola, es hora de llamar al refuerzo pesado: la BIE 45 mm. Con su imponente manguera de 45 milímetros de diámetro, esta bestia es capaz de arrojar grandes cantidades de agua, lo que la convierte en la elección ideal para combatir incendios de mayor envergadura.
¿Imaginas un fuego en un almacén o en el patio del instituto? La BIE 45 mm es la herramienta perfecta para controlar la situación y evitar que las llamas se propaguen. Su mayor caudal de agua permite una extinción más rápida y efectiva, minimizando los daños y asegurando la seguridad de todos.
No obstante, su tamaño y potencia requieren un manejo más cuidadoso. Es importante recibir una formación adecuada para utilizar la BIE 45 mm correctamente y evitar riesgos innecesarios. Los bomberos profesionales son los expertos en el manejo de estos equipos, pero en el instituto puedes aprender las nociones básicas para saber cómo actuar en caso de emergencia.
El tamaño de la manguera no lo es todo. Existen otros factores que influyen en la eficacia de una BIE, como:
Presión del agua: Una presión adecuada es fundamental para que el agua alcance el foco del incendio con la fuerza necesaria.
Distancia de alcance: La longitud de la manguera determina el área de cobertura y la facilidad de acceso al fuego.
Accesorios: Las boquillas, lanzas y otros accesorios pueden influir en el patrón de agua y la efectividad de la extinción.
Es importante que las BIE se revisen y mantengan periódicamente para garantizar su correcto funcionamiento en caso de emergencia. Inspecciones regulares, pruebas de presión y limpieza de las mangueras son algunas de las medidas que se deben tomar para asegurar la fiabilidad de estos equipos.
Conocer los tipos de BIE y saber cómo utilizarlos correctamente es fundamental para la seguridad en el instituto. La formación en prevención de incendios es clave para que todos los miembros de la comunidad educativa estén preparados para enfrentar cualquier situación de emergencia.
Desde simulacros de evacuación hasta charlas informativas sobre el uso de extintores y BIE, la formación juega un papel crucial en la creación de una cultura de seguridad en el centro educativo.
No subestimes la importancia de estos conocimientos. La seguridad es un asunto serio y la preparación adecuada puede marcar la diferencia en caso de incendio.
Por lo tanto, las BIE son herramientas vitales en la prevención y extinción de incendios en los institutos. Conocer los diferentes tipos de BIE, sus características y su correcto uso es responsabilidad de toda la comunidad educativa.
La formación, la prevención y el mantenimiento de estos equipos son aspectos fundamentales para garantizar la seguridad de todos y minimizar los riesgos en caso de emergencia. Recuerda: la prevención es la mejor arma contra el fuego. ¡Infórmate, aprende y actúa con responsabilidad!